India

Varanasi, entre dioses y caos.

La llegada a Varanasi

Llegamos a Varanasi (Benarés) en un vuelo procedente de Delhi buscando la espiritualidad y magia de la India. Como el vuelo de jet airways de las 14:35 ha salido con retraso, no tenemos mucho tiempo.

A toda prisa, dejamos nuestras cosas en el hotel y nos montamos en un tuk-tuk que nos llevará a la ceremonia Aarti.

el caos de varanasi

A nuestro poco tiempo, se suma que Varanasi se convierte en un caos compuesto de rickshaws, motos, taxis y ríos de gente. Nuestro estrés es máximo, puede que no lleguemos a tiempo a la famosa ceremonia. Esto sería una pena, ya que una de las razones de este viaje es precisamente el plan de esta noche.

mujer en varanasi

El conductor de nuestro tuk-tuk intenta acercarse lo máximo posible a Dasaswamedh Ghat, la zona donde nos dirigimos, pero es imposible. Llegado un momento, el tráfico es tan intenso que nos bajamos para continuar a pie.

hombre en varanasi

A la carrera, vamos esquivando gente, animales, motos y todo lo que se cruza a nuestro paso. Para facilitar cierto orden, han puesto una especie de vallas de madera, pero no sabemos si lo que consiguen es empeorar más las cosas.

señor sentado varanasi

A pesar del ambiente caótico y ruidoso, la gente local se encuentra tan tranquila. Nosotros sin embargo, estamos ansiosos por llegar a la orilla del río. Llevamos mucho tiempo soñando con estar en Varanasi y con presenciar el ambiente que se crea.

zapateria padre e hijo varanasi

Justo antes de llegar, empezamos a oír los primeros cánticos a la madre Ganges. El lugar, que tiene la forma de un teatro grecorromano, está abarrotado. La ceremonia Aarti, con la que tanto tiempo soñamos con presenciar, acaba de empezar.

varanasi aarti ceremonia

Por suerte, logramos negociar el precio y subir a una terraza cercana donde presenciar toda la ceremonia. Todo el mundo canta los estribillos y el ambiente que se genera es mágico. Al final, tanta carrera, prisa y estrés ha tenido su recompensa y podemos verlo desde un buen lugar.

ceremonia aarti varanasi

Habíamos visto y leído mucho sobre esta ceremonia y sobre Varanasi pero, a decir verdad, nada comparable con vivir la atmósfera que se respira aquí. A pesar del ruido que reina en Varanasi a lo largo del día, en plena ceremonia sólo se escucha el silencio y las canciones.

aarti varanasi ganges

El ambiente es de alegría, para dar las gracias a los dioses por el día disfrutado. La ceremonia dura aproximadamente una hora, que se nos pasa volando. Es hora de regresar a descansar al hotel, estamos agotados.

El despertar de Varanasi

Nos levantamos de madrugada para conocer la parte más espiritual de la ciudad sagrada de Varanasi. Amanece mientras recorremos los ghats en una barca por el Ganges.

el barquero de varanasi

En las orillas del río, observamos a las personas que traen aceites de sándalo y se realizan masajes para atraer la energía positiva.

rio ganges en varanasi

Posteriormente, se bañan en el río Ganges y se ponen ropa limpia. Purificados tras el baño en el río sagrado, acuden al Templo de Oro a rezar, antes de realizar sus tareas diarias.

mujer en el ganges varanasi

Además de ver como las personas acuden al Río Ganges a purificarse, conocemos los rituales tras la muerte.

En Varanasi, resuena de fondo un mantra que se repite: “El nombre de Dios es la verdad. El mundo material es inútil…” Lo recitan varios hombres mientras llevan a cuestas a su familiar para purificarlo y quemarlo a orillas del río Ganges.

hombre en varanasi

Nos bajamos en el Ghat de Manikarnika, donde el fuego lleva ardiendo desde hace 5.000 años. En los aledaños de Manikarnika observamos las pilas de leña destinadas a la cremación, así como las balanzas para su pesaje y venta.

Como dato cabe destacar que un cadáver necesita 300-500 kg de leña y nunca se queman dos cadáveres a la vez.

ghat manikarnika varanasi

Tardan en quemarse 3 horas, y algunos, añaden polvo de sándalo para purificar las cenizas. A la cremación sólo asisten los hombres, y está prohibido llorar. Las mujeres y los niños son demasiado sensibles y no tienen permitido asistir a este tipo de ritos.

manikarnika varanasi balanza

Al ser un país tropical, la cremación debe realizarse durante las 6 horas posteriores al informe de defunción.

¿Por qué los hindúes quieren morir en Varanasi?

Varanasi es una ciudad sagrada para el budismo y para el hinduismo. El Río Ganges, que nace en la cordillera del Himalaya, es para los hindúes la Madre Ganga, origen y final de la vida.

familia benares

Si la cremación se realiza en esta ciudad, se rompe lo que ellos denominan la rueda de la reencarnación. Es decir, el alma, que está atrapada en un cuerpo material, se libera y alcanza el Nirvana.

el pensador de benares

La cremación en Varanasi es uno de los caminos que tienen para liberarse de ese cuerpo y reunirse con los dioses.

Varanasi de día

Recorremos la parte vieja de Varanasi por un sinfín de callejuelas estrechas mientras esquivamos a las vacas. Nos parece un laberinto, pues las calles son muy estrechas y pierdes la orientación fácilmente.

calles de varanasi

La ciudad suele estar llena de peregrinos, que en grupo o de forma individual, se acercan al Ganges. Los templos, además de los ghat, es otro de los puntos donde suele haber más aglomeración de gente.

calles de varanasi

Así, la ciudad se convierte en una mezcla de gente local, peregrinos y turistas. El aura de espiritualidad que envuelve la ciudad hace que un montón de turistas y viajeros vengamos a Varanasi, atraídos por el misticismo que la rodea.

peregrino en varanasi

Tras pasear por sus estrechas callejuelas, vemos el Durga Temple, conocido como el Templo de los Monos, aunque …¡ya no hay monos!. Este templo es de gran importancia para los hindúes y su entrada está limitada, en principio, para los hinduistas.

durga temple varanasi

Ahora, nos vamos a conocer el Templo de Bahrat Mata o de la Madre India. Este templo no es demasiado grande ni muy ostentoso pero merece la pena observar el gran mapa en relieve de India, el cual está tallado en mármol.

bahrat mata o madre india

En los alrededores del templo hay un mercado y el ambiente es realmente animado. En esta zona es donde Varanasi deja de ser una ciudad de peregrinos para ser una ciudad como otra cualquiera.

mercado varanasi

Tenemos la oportunidad de ver el trabajo de hilado de la seda, una artesanía local. Accedemos a conocer un trabajo laborioso y, en ocasiones, poco reconocido. Nada más entrar nos ofrecen, como es costumbre de hospitalidad, un té.

telares varanasi seda

Nuestra próxima visita es Sarnath, la ciudad donde buda predicó por primera vez sus enseñanzas. Llegamos rápido pues solo nos separan 12 km.

Lo primero que visitamos es un templo budista tailandés, que posee una enorme estatua de buda. Esta gran figura de buda fue un regalo de Tailandia a India.

gran buda sarnath

Justo enfrente está el museo, donde se encuentran piezas budistas y algunos símbolos que ayudan a entender mejor la cultura india.

sarnath museo

Tras una hora de visita, salimos del museo de Sarnath y ponemos punto y final a nuestra visita en Varanasi.

Varanasi es una ciudad que hay que conocer en cualquier viaje a India. Más allá del misticismo y del aura que la rodea, es un buen lugar donde conocer la cultura y costumbres en India.

 

 

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