Jordania

Wadi Rum o el día que fuimos beduinos.

Son las 8:00 cuando emprendemos camino a Wadi Rum desde Petra, con 125 km por delante. La carretera que nos lleva al desierto es la de mayor altitud en Jordania, 1600 metros sobre el nivel del mar.

Wadi Rum es traducido como el valle de los pilares por sus formaciones geológicas. También es llamado el valle de la Luna o el valle de Laurence de Arabia.

wadi rum

Tenemos ganas de llegar al desierto de Wadi Rum, pues nunca hemos estado en uno. Lo primero que nos habíamos imaginado era que pasaríamos calor, pero nos quedamos cortos. Junio es de los meses más calurosos en Jordania, sino es el que más.

wadi rum

Llegamos al Centro de Visitantes del Desierto de Wadi Rum. Allí contratamos un todo terreno 4×4 para conocer algunos rincones de este soleado lugar. Aprovechamos para comprar agua antes de montar en el coche.

Desde los asientos del pick up contemplamos el paisaje mientras nuestro conductor intenta esquivar los baches, por cierto, sin mucho éxito.

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Resulta curioso saber que ésta zona del planeta estuviera cubierto por el mar. Los movimientos de las placas tectónicas propiciaron lo que hoy es Wadi Rum.

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Una de las mejores vistas las observamos desde el mirador del antílope, la verdad es que sobran las palabras.

Lo primero que comentamos entre los dos es lo pequeños que nos sentimos entre tanta inmensidad. Por delante tenemos 600km2 de arena y pilares de roca.

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Paramos en un poblado beduino donde básicamente se dedican al turismo.

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Tras contemplar el entorno, no nos extraña que hayan rodado “Marte” en este lugar. Parece que estamos en otro planeta, no dejamos de estar asombrados.

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Nos dijeron que Wadi Rum está habitado por lobos, hienas, zorros, gacelas, antílopes, escorpiones, lagartos… No vimos ninguno, sólo beduinos y camellos.

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En esta parte del planeta, es el ser humano quien se adapta al medio y no al revés. La ruta en coche continúa en un paseo tranquilo, pues estamos en un espacio protegido.

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En una de las paradas, nos encontramos unos antiguos petroglifos. Hay varios puntos en el desierto de Wadi Rum donde observar este tipo de inscripciones en la roca.

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Según pasan los kilómetros y el tiempo observamos como las formaciones geológicas salen de la nada. Algunas, llegan a alcanzar gran altura.

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Tras dos horas aproximadamente recorriendo el desierto, regresamos al centro de visitantes.

Nos vamos con una sonrisa y la sensación de haber visto una pequeñísima parte de este océano de arena.

 

 

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2 comentarios sobre “Wadi Rum o el día que fuimos beduinos.

    1. Hola! Contratamos conductor, si solo estas interesada en el desierto, en la propia entrada puedes contratar el conductor con el 4×4 para realizar la visita. No utilizamos GPS así que sentimos no poder ayudarte en eso.Para cualquier duda mas estamos a tu disposición. Saludos.

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