Portugal

Guimaraes, el lugar donde nació Portugal.

Caminar por Guimaraes es un placer desde el primer minuto, tiene un encanto especial. Es uno de esos lugares donde antes de irte, estás deseando volver.

guimaraes

Tras conocer Braga, nos montamos en el coche y al llegar a Guimaraes, aparcamos junto al castillo. Concretamente, dejamos el coche en la puerta del Convento dos Capuchos, y marchamos a pie. Hace un día radiante y Guimaraes tiene una pinta tremenda.

castillo de guimaraes

Lo primero que visitamos es el Castillo de Guimaraes, el Palacio de los Duques de Braganza y la Iglesia de San Miguel do Castelo. Al ser un día entre semana no hay mucha gente, aunque el calor aprieta de lo lindo.

iglesia san miguel do castelo guimaraes

Tras un paseo por los alrededores del castillo, nos vamos hacia el centro de Guimaraes. Nos parece que hemos parado en un lugar de cuento, no pueden estar más bonitas sus calles.

centro de guimaraes

A la hora de comer, habíamos leído mucho y bien sobre Cantinho dos Sabores.

calles de guimaraes

En la puerta encontramos la carta, y dentro el ambiente es agradable. Como no podía ser de otra forma, nos atrevimos a probar la francesinha, una auténtica bomba calórica.

francesinha

También probamos el pulpo y unas croquetas, las cuales, estando en Portugal, no podían ser de otra cosa que de bacalao.

pulpo y croquetas

¡Está todo riquísimo!¡Y muy bien de precio!

Con el estómago lleno, intentamos caminar para seguir conociendo Guimaraes. Nos sorprende que, para no ser una ciudad muy grande, tiene un montón de rincones bonitos como este Convento de Santa Clara.

largo das tangerinas

A este convento se llega por una calle empedrada, donde los balcones están decorados con flores y banderas. No nos extraña que su centro histórico sea Patrimonio Mundial por la UNESCO.

calle banderas guimaraes

Desde esta calle, llegamos a la plaza Largo da Oliveira, que está llena de terrazas donde tomar algo. El lugar es precioso y tranquilo, a pesar de que hay bastante gente.

plaza guimaraes casco antiguo

En la plaza encontramos el Palacio del Consejo, Padrao do Salado y la Iglesia de Nossa Senhora da Oliveira.

Decidimos entrar en la Iglesia de Nossa Senhora da Oliveira. La encontramos completamente vacía y aprovechamos para sacar unas fotos.

guimaraes

En las puertas de la iglesia nos encontramos con Padrao do Salado, que conmemora una victoria bélica. Esta construcción es única en Portugal.

Seguimos recorriendo esta ciudad que tanto nos está sorprendiendo. La verdad es que creíamos que sería más grande y no la imaginábamos tan bonita.

Nuestra siguiente parada es en Largo do Toural, una enorme plaza donde se encuentra la Iglesia de San Pedro. La plaza está formada por fachadas con azulejos de colores, con el estilo típico portugués.

Desde aquí, decidimos acercarnos hasta la Iglesia de Nossa Senhora da Consolação e Santos Passos. El camino está formado por más calles empedradas con ventanas de colores.

Nos llama la atención que Guimaraes tiene como dos estilos: por un lado encontramos casas de piedra y ventanas de colores y por otro, encontramos las fachadas con azulejos de colores.

Tras recorrer dos calles llegamos a la que, posiblemente, sea la imagen más vista de Guimaraes. Se trata de los jardines de Largo Sao Brás con la Iglesia de  Nossa Senhora da Consolação de fondo.

Para terminar nuestra visita con buen sabor de boca, visitamos una de las numerosas pastelerias y cafeterías en esta avenida. ¡Portugal es el paraíso para dos golosos como nosotros!

Si Portugal decidió nacer en Guimaraes, no pudo escoger un lugar mejor. A nosotros nos ha encantado esta ciudad y el día se nos ha pasado volando. Guimaraes, no te hemos abandonado y… ¡ya te echamos de menos!

4 comentarios sobre “Guimaraes, el lugar donde nació Portugal.

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