Recorremos el Cañón del Sil y sus miradores en una ruta no demasiado complicada y llena de rincones con encanto. Esta caminata nos ha hecho disfrutar un montón de este tesoro llamado Ribeira Sacra partiendo del municipio de Paradas del Sil. Lugares increíbles, preciosos miradores y naturaleza en estado puro.

Ruta por el Cañón del Sil
El objetivo de caminar junto al Cañón del Sil y sus miradores es disfrutar observando como se encajona este río formando un angosto desfiladero y las tierras a su alrededor donde se practica la denominada viticultura heroica debido a lo escarpado del terreno. En este lugar también podremos disfrutar de monasterios escondidos y bosques mágicos debido a su luz.

Cañón del Sil, nuestra experiencia
Antes de adentrarnos en el centro del pueblo, dejamos nuestro vehículo para iniciar a pie el recorrido. La ruta comienza en el pueblo de Paradas de Sil junto al restaurante o Curtiñeiro, el lugar donde comemos y disfrutamos de la gastronomía gallega, pero eso vendrá más adelante.

Cañón del Sil, el Barquillero
El punto donde comienza la ruta es el monumento al Barquillero, en claro homenaje a los barquilleros que partían desde aquí a vender sus productos a otras zonas como Madrid. La escultura representa a un barquillero junto a un niño, simbolizando la despedida pues Galicia siempre fue tierra de emigrantes y emigrados.

Cañón del Sil, el inicio
El camino comienza junto a unos prados en el que nos observan un par de vacas con su ternero, recién parido hace apenas unos días. El camino es fácil, bonito y en condiciones inmejorables.

Nada más salir del pueblo, el camino o la pista asfaltada se torna en un sendero estrecho, lleno de hojarasca y musgo.

Nos rodean las hiedras, los helechos y los ombligos de Venus, haciendo de este lugar un paisaje onírico lleno de árboles y hiedras.

Tan sólo tenemos que desviarnos apenas 200 metros de la ruta para visitar el primer mirador.
Cañón del Sil y sus miradores, O Fental
Según nos vamos acercando, ya sabemos que este mirador va a ser espectacular. Una enorme piedra nos coloca frente a esta maravilla natural formada por los meandros y giros que realiza en este terreno el río.

Regresamos al camino para seguir disfrutando de paredes de piedra revestidas del suave musgo verdoso y arboles desnudos, fruto de este invierno que ya llega a su fin.

Cañón del Sil y sus miradores, As Fontiñas
A los pocos minutos de conocer el mirador O Fental, nos encontramos con el mirador As Fontiñas. A simple vista parece que la vegetación no nos va a permitir tener unas buenas vistas pero, cuando bajamos un poquito, por un terreno un poco resbaladizo, nos encontramos con una cascada gigante.

Desandamos el camino y, cuando queremos continuar la ruta, vemos que tenemos que cruzar al otro lado del río. Lo que parecía ser un pequeño paso, se convierte en toda una odisea debido a la gran corriente o caudal que nos encontramos debido a las recientes lluvias.

La ruta continúa
La ruta sigue por un sendero que asciende ligeramente y que nos permite divisar levemente el meandro que describe el río Sil en este cañón.

Nuestros pasos continúan mientras disfrutamos de un camino realmente bonito y el sol bañando de luz dorada este bosque gallego, que es una verdadera maravilla.

El Tojo o Toxo
El arbusto espinoso de la imagen es una planta muy importante en este ecosistema y que está íntimamente ligada a la cultura gallega. De la familia de las fabáceas, esta planta se ha utilizado para prácticamente todo: como cama para el ganado, para encender fuego en las cocinas e incluso para construir vallas naturales. Además, florece cuando nadie lo espera, en pleno invierno y pinta de amarillo los montes gallegos.

Cuando nos hemos recuperado del susto inicial de tener que cruzar un pequeño afluente, nos encontramos con que, unos minutos después, nos toca cruzar otro arroyo esta vez bastante más complicado que el anterior.

Cañón del Sil y la señalización
Vivimos con un poco de tensión el momento en el que nos volvemos a encontrar agua. Por otra parte, debemos de señalar que la ruta está bien señalizada y es un paso habitual, pero debido a las grandes lluvias que ha sufrido el país últimamente, cruzar al otro lado para continuar la ruta se nos complica un poco. Guardamos la cámara, el móvil y vamos poco a poco asegurando nuestros pies sobre las piedras menos resbaladizas.

Apretamos el paso
Tras pasar del nuevo el susto de tener que cruzar el arroyo y pegarnos un buen resbalón continuamos caminando tratando de avanzar lo más rápido posible por la tarde se nos echa encima. Pasamos por lo que parece un antiguo molino.

La senda continúa en ligero ascenso, poco a poco, hasta que, llegado un punto, comienza a descender vertiginosamente hacia el río. La naturaleza en esta zona es de una belleza enorme, encontrando en ocasiones arboles de gran diámetro.

Cañón del Sil y el ascenso
Cuando parece que el sendero va a llegar a tocar las aguas del río Sil, comienza a ascender poco a poco por la falda de la montaña, haciendo que nos falte el aire. En ocasiones, tenemos que parar a descansar para recuperar el aliento.

Estos descansos duran poquito porque vemos que el sol se va escondiendo y el tiempo se agota. Hemos empezado la ruta a las 4 de la tarde y no queremos que se haga de noche mientras caminamos por aquí.

Apretar el paso no significa que dejemos de disfrutar de cada uno de los detalles vegetales que nos encontramos a cada paso. El bosque de esta zona de Ourense tiene una magia enorme con todos los rayos de sol filtrándose entre las ramas.

Cañón del Sil, los castaños
Durante esta parte de la ruta, nos encontramos enormes árboles que llaman nuestra atención. No son otra cosa que castaños, algunos superando ampliamente el metro de diámetro.

También, por el camino, disfrutamos de otros preciosos árboles como son los robles y las hayas, muy presentes en la zona. ¡Que maravilla caminar junto a ellos, que privilegio!

La prímula
Durante nuestro recorrido, nos llaman la atención algunas flores que nos encontramos por el camino. Se trata de ejemplares de prímula. Esta planta es una de las primeras en florecer durante la primavera y es que esta ruta la hemos hecho a finales de invierno, casi en primavera.

Tras un buen rato esfuerzo, llegamos a una pista más ancha. Una señal nos indica que estamos a 200 m de el monasterio de Santa Cristina. Para visitarlo tenemos que girar a mano derecha y caminar por un sendero que desciende.

Monasterio de Santa Cristina
Pocos minutos después nos encontramos ante el monasterio de Santa Cristina, que se encuentra cerrado. Según entendemos por la señales, hay excursiones y visitas programadas por las mañanas. El lugar no deja de ser increíble, escondido en medio del bosque.

La entrada son dos euros, pero como nosotros hacemos la ruta por la tarde y se nos está haciendo de noche, no podemos asegurar que estuviese abierto ya que no paramos más que para hacer una foto y seguir nuestro camino hacia paradas del Sil.
Cañón del Sil y sus miradores, toca ascender
Desde el mismo monasterio, emprendemos el camino hacia nuestra siguiente parada el pueblo de Castro. Para llegar a este pueblo debemos tomar un sendero que sale a nuestra derecha y que va ascendiendo por la ladera de la montaña.

Parecía que no habíamos ascendido suficiente y que nuestras piernas no nos dolían bastante para tener que continuar cuesta arriba. Al final, el ascenso dura menos de lo esperado y con un poquito de esfuerzo llegamos a la cima.

Cañón del Sil y sus miradores, Castro
En menos de lo que nos esperamos, llegamos a un pueblo llamado Castro, que cruzamos caminando por su travesía. En este pueblo hay un mirador que se llama Mirador A mirada máxica el cual se encuentra dentro de un recinto donde está el camping y un restaurante, pero al acudir fuera de temporada, nos lo encontramos totalmente cerrado.

Desde el pueblo de Castro, la ruta continúa. Consultando un cartel a la salida del pueblo, podemos comprobar que todavía nos quedan 3,7 km para llegar a Paradas del Sil que es el final de la ruta. Apenas queda media hora de día y quedemos evitar llegar de noche.

Cañón del Sil y sus miradores, hay que darse prisa
Apretamos el paso, pues vemos que en esta parte el camino es más sencilla. Bueno, más sencilla hasta que nos toca cruzar otro riachuelo que viene un poquito crecido. Haciendo equilibrio entre piedras logramos pasar, evitando mojarnos los pies y llegamos a un pequeño poblado abandonado.

Muros de piedra tapizados de musgo mientras cae la tarde y forman una imagen casi fantasmagórica nos invitan a no bajar el ritmo.

Cañón del Sil y sus miradores, no bajamos el ritmo
Nos adentramos en una pista fácil de caminar y, tras cruzar una carretera, vemos una señal que pone que Paradas del Sil se encuentra a 1.90 km. Esto significa que si apretamos el paso, en unos 20 minutos habremos llegado al final de la ruta consiguiendo llegar de día.

La noche se acerca y mientras pasamos por algunos lugares, estos nos roban una sonrisa. ¿Aparecerán las meigas o diantres?

Al poco nos encontramos con el sonido del agua que nos hace sospechar que nos mojaremos los pies.

Cañón del Sil y sus miradores, el fin de la ruta
Cruzamos un río esta vez por encima, sin peligro, y llegamos ya a lo que parece ser el pueblo de parada del Sil donde un parque para hacer ejercicio y un par de mesas invitan a comerse un bocadillo tras la ruta, disfrutando de la escorrentía del río que pasa junto a nosotros.

Tras superar las primeras casas, nos encontramos nuestro coche que aparcamos aquí antes de comer.
Cañón del Sil en Wikiloc
Aunque se trata de una bien señalizada, es posible que quieras tener la ruta en tu móvil. Aquí te explicamos como hacerlo.
Características de la ruta
Ruta: circular.
Nivel de dificultad: Moderada.
Desnivel: 445 metros aproximadamente.
Distancia: 12.20 km.

¿Lo sabías? Usamos nuestro móvil como GPS
Utilizamos la app del Instituto Geográfico Nacional y nos descargamos los track desde Wikiloc para tenerlos siempre en nuestro móvil de forma totalmente gratuita.

¿Cómo se hace?
Es muy fácil. Tras instalar la app de IGN en tu móvil, descargas desde wikiloc el track de la ruta.

Previamente, habrás tenido que crear una cuenta en Wikiloc con tu correo y nombre de usuario.

Posteriormente, descargas el track de la ruta en formato GPX. Tendrías que verlo así en tu móvil. Al ponerte en marcha, sólo tendrás que seguir las flechas.

Donde comer en el Cañón del Sil
Restaurante O curtiñeiro
Antes de caminar, paramos a comer en este restaurante donde se come muy bien, te sirven rápido y tiene variedad donde elegir. El precio del menú son 16 euros (6 primeros y 6 segundos, postres caseros y café) también en sábado, que es cuando hemos comido nosotros.

Paseo en barco por el Cañón del Sil
Dejate cautivar por uno de los paisajes más bonitos de Galicia en este paseo en barco por el cañón del Sil o un paseo en globo por la Ribeira Sacra. ¡Una travesía en pleno corazón de la Ribeira Sacra!

Donde dormir en el Cañón del Sil
Para esta escapada gallega por la Ribeira Sacra nos hemos alojado en Hotel Casa de Caldelas. El precio para dos noches fueron 114 euros con desayuno incluido. El hotel está muy bien, se encuentra en una buena ubicación y cuenta con todas las comodidades.

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