La Cueva de las Güixas es una formación geológica originada hace unos 30.000 años y cuya importancia radica en los acontecimientos humanos que han tenido lugar en ella. El hecho de que haya una persona que te explique el lugar como lo hicieron las personas de Villanúa, hizo que lo disfrutáramos el doble.

Villanúa, el pueblo de la Cueva de las Güixas
Villanúa es un pueblecito situado en las faldas del imponente macizo de Collarada, una enorme mole de casi 2900 metros de altura. En este lugar reina la paz y la tranquilidad, tal y como atestiguan las vacas que nos encontramos nada más aparcar el coche.

Cueva de las Güixas, entradas
Te aconsejamos que compres tus entradas online en la web oficial antes de visitar el lugar porque, de lo contrario, es posible que llegues y el grupo ya esté completo.
Horarios y precio
- Horario: El horario de las visitas cambia con los días y deberás escogerlo al comprar tu entrada.
- Precio: General 10 euros, reducida 8.50 euros (niños entre 4 y 14 años y personas con discapacidad para lo que es imprescindible acreditación).

Cueva de las Güixas
Antes de entrar a la Cueva de las Güixas
Antes de realizar la visita, deberás enseñar tu entrada en el edificio que se encuentra junto al camino de entrada y que aparece en la imagen.

En este lugar además, hay una exposición muy chula sobre la zona que te permite hacerte una idea de como es la zona que hoy visitamos.
Cueva de las Güixas, nuestra experiencia
A las 12h con puntualidad británica aparece la persona que va a guiar nuestra visita y que nos va a explicar un montón de curiosidades acerca del lugar. Emprendemos la marcha un grupo de unas 25 personas.

En apenas unos pocos minutos hemos llegado a la entrada de la cueva pero por el camino podemos contemplar las vistas de todo el sistema montañoso rodea al pueblo de Villanúa así como una pequeña presa que forma una escena idílica.

Este pequeño tramo del camino De Santiago y cañada real por lo que siempre ha estado muy transitado. La visita comienza en la propia puerta de la cueva donde nos explican que la verja de la puerta y algunos elementos más costaron 5.000 pesetas de la época de la posguerra.

Entramos a la Cueva de las Güixas
La Cueva de las Güixas es llamada Cueva de las viejas por las personas del pueblo o Cuevas de Villanúa por el sindicato aragonés. La Cueva de las Güixas se traduciría como cueva de las almortas, ya que éstas crecen alrededor y sirvió de alimento en muchos momentos duros de la historia del lugar.

Cueva de las Güixas, el inicio de la visita
La guía nos explica que la cueva ha estado habitada desde tiempos inmemoriales debido a los restos que en ella se han encontrado del neolítico y la edad del bronce.

Pero no sólo eso, durante unas excavaciones realizadas en 2004 encontraron una moneda de oro del siglo IV d.C. de origen romano lo que confirmaría que la cueva fue utilizada como refugio en tiempos de inestabilidad política.

Al poco de entrar, encontramos una gran oquedad en el techo y que proporciona luz en el tramo en el que nos encontramos.

Cueva de las Güixas y las brujas
Se crea la atmósfera necesaria para que nuestra guía nos cuente cosas que aquí sucedieron y nos cuenta como en esta zona fueron perseguidas algunas personas por brujería.

Hablamos de una época en que la iglesia comenzó a perseguir a ciertas personas durante el oscuro periodo de la Inquisición y la ignorancia de una sociedad prácticamente analfabeta hizo el resto, si bien hay que señalar que el proceso fue juzgado en tribunales civiles.

Corría el año 1461 cuando Guirandana de Lay, vecina de Villanúa, es acusada de hechicera y de envenenadora. Es muy posible que esta persona fuera vecina del pueblo pero su origen fuera bearnés, es decir, el suroeste de Francia. En esta época, no eran pocas las personas con este origen en Aragón, muchos juzgados por brujería.

Guirandana finalmente fue declarada culpable, condenada a la hoguera y todos sus bienes quedaron confiscados para pagar las costas del juicio.

Cueva de las Güixas, geología del lugar
Otro detalle interesante de este lugar es que, bajo nuestros pies y a unos 20 metros de profundidad, circula un río subterráneo. Esto provoca que, cuatro o cinco veces al año, la cueva se inunde debido a este fenómeno llamado surgencia.

En la bóveda de la cueva encontramos formaciones que se han formado también por la filtración del agua y los minerales durante miles de años.
Cueva de las Güixas, algunos detalles interesantes
Así, en el techo podemos observar lo que se conoce como golpe de gubia, que consiste en pequeñas formaciones cóncavas formadas por flujos de agua a gran velocidad. Este proceso seguramente tuvo lugar hace 11.000 años, durante el deshielo producido al final de la glaciación de Würm.

Podemos observar macarrones o lo que es lo mismo el inicio de una estalactita. El agua que se filtra por la roca porosa de la montaña va cayendo gota a gota y, al evaporarse, queda una especie de pasta que va formando la estalactita al ritmo de 10 cm cada milenio aproximadamente.

Cueva de las Güixas, la guerra civil
Tras la guerra civil, el régimen necesita mano de obra esclava para acometer ciertas obras. Es el caso de los búnkeres que hemos visto en nuestra visita a las Pasarelas de Panticosa. La cueva es empleada entonces para refugio de los presos que trabajan en la zona.

Tras años cerrada, en 1994 se vuelve a abrir al público sirviendo para dinamizar y explicar la historia de la zona. Mientras caminamos por la historia y por el interior de la Cueva de las Güixas, llegamos a lo que llaman la catedral.

Cueva de las Güixas, la catedral
Esta gran sala, que nos recuerda a nuestro artículo llamado cuevas del Águila, la catedral bajo tierra. En este punto, observamos las coladas formadas con precipitación de muchas gotas de agua dónde va solidificando el mineral.

La mayoría de las estalactitas están formadas por carbonato cálcico y, en parte, de arenisca. Subimos a la parte superior a través de unas escaleras y las vistas no pueden ser más impresionantes. Nos fascina lo que vemos.

Cueva de las Güixas, hogar de murciélagos
Hemos tocado aspectos históricos de la zona, hablado de la geología del lugar y ahora el turno a la biología. Y es que, como bien decíamos antes, esta cueva es el hogar de varias especie:
- Murciélago grande de herradura (Rhinolophus ferrumequinum)
- Murciélago mediterráneo de herradura (Rhinolophus euryale)
- Murciélago de cueva (Miniopterus schreibersii)
- Murciélago de oreja de ratón (género Myotis)

Estos animales son una auténtica garantía para el control de plagas debido a su alimentación insectívora pues llegan a consumir más de 3.000 insectos cada noche. Pudimos verlos salir por miles durante el éxodo de murciélagos en el P. N. de Mulu que constituye un espectáculo de la naturaleza.

Cueva de las Güixas, fin de la visita
Tras el final de las explicaciones, toca regresar por donde hemos venido pero la visita no termina aquí. Aún queda disfrutar del entorno de la cueva que es estupendo.

Cueva de las Güixas, el entorno
Tras la visita, todavía nos quedan pequeñas y bonitas sorpresas que este tranquilo entorno ofrece.
Paseo fluvial del río Aragón
Junto al punto de encuentro y el lugar donde comprueban tu entrada a la cueva, parte un camino que discurre junto al río. Apenas unos pocos metros que son calma y paz.

El camino transita junto a una pared de roca, al borde de las aguas y mientras escuchamos el canto de las aves que aquí habitan.

Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea)
De cola larga y con el vientre amarillo, esta simpática ave siempre se mueve cerquita de arroyos y corrientes de agua. Su dieta esta asociada a ecosistemas acuáticos de donde extrae pequeños insectos como larvas, mosquitos, moscas, efímeras, etc.

Cueva de las Güixas, la cascada
Al final del camino, el río subterráneo que circula por debajo de la galería principal de la cueva, vierte sus aguas al río Aragón. Creemos que es la forma más bonita de poner punto y final a esta visita.

Estación de Canfranc
Tras conocer la Cueva de las Güixas, nos acercamos hasta Canfranc. La antigua estación, hoy reconvertida en hotel, fue el tablero sobre el que se decidía parte del destino del mundo.

Por aquí se movían los nazis para llevarse el wolframio a cambio del oro de los países que invadían. Pero también agentes de la resistencia francesa que trataban de boicotear a los regímenes fascistas para tratar de salvar la vida de algunas personas que eran perseguidas. Es el caso del jefe de aduanas Albert Le Lay que, tras ejercer en Hendaya (País Vasco francés), en 1940 es destinado a Canfranc debido a que en París sabían de la importancia de este paso fronterizo.

Con ayuda de españoles y franceses organizó una red que se encargó de pasar personas, dinero y documentos a ambos lados de la frontera siendo fundamental en que Canfranc se convirtiera en la puerta de salvación de aquellos que huían del nazismo. En septiembre de 1943 le avisan de que la Gestapo viene a por él y comienza una rocambolesca huida.

Tras dejar a su hija adolescente aparentando normalidad, emprendió una huida a pie junto a su mujer y su hijo pequeño alumbrándose con candiles. Cruzaron un par de túneles y posteriormente, toman el vehículo de un colaborador. Tras pasar por Madrid y Sevilla, termina en Argelia donde se refugia hasta el final de la guerra tras la cual, rechazó todos los honores por parte del gobierno de Charles de Gaulle. Quizá, leyendo esta historia, todavía haya margen para creer en la humanidad.
Donde comer en Canfranc
Comemos en el restaurante L’Anglassé con una muy buena relación calidad precio pues estaba todo riquísimo. Tomamos un buen menú del día formado por 4 primeros, 4 segundos y 4 postres con agua, vino y pan incluidos por 26.90 euros.

Actividades de aventura cerca
Si después de leernos tienes más ganas de aventura te proponemos algunas actividades que pueden gustarte.
- Vía ferrata en el valle de Tena.
- Paseo privado en avioneta por Jaca y los Pirineos.
- Barranquismo en el Pirineo aragonés.
- Vuelo en paratrike por el Pirineo aragonés.

Planes más tranquilos
Si como nosotros, te tomas la vida con más calma, tienes estos planes que pueden ser una buena opción en tu visita por la zona:
- Visita guiada por Jaca.
- Excursión al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
- Expreso de Canfranc, tren turístico del Pirineo aragonés.

Más lugares de Huesca
Si te gustó la Cueva de las Güixas, te recomendamos que visites estos lugares cercanos que también van a ser de tu interés:
- Cascada de Orós Bajo en el corazón del Valle de Tena, Huesca.
- Pasarelas de Panticosa, Huesca: caminando sobre el río Caldarés.

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