Zamora

Zamora, que ver a orillas del Duero

Si planeas escaparte el fin de semana, Zamora no puede faltar entre los posibles destinos. Vamos a darte un montón de razones por las que visitarla y lo que no debe faltar en tu itinerario por esta bella ciudad.

Nosotros proponemos comenzar la visita por el Castillo de Zamora.

Castillo de Zamora

Este castillo, cuyos orígenes datan del siglo XI, siempre tuvo una función defensiva. Se trata más que de un palacio, de una fortaleza. Cuenta con un foso y con unas vistas increíbles desde su muralla de todos los alrededores de la ciudad.

Una vez visitado el castillo, nos dirigiremos a la catedral, que se encuentra casi pegando.

Catedral de Zamora

La catedral, de estilo románico data del siglo XII y, siendo una de las catedrales más pequeñas de nuestro país, también es de las más bonitas.

Este edificio es fácilmente reconocible por su Cimborrio y por su Torre del Salvador.

Casa del Cid

Junto a la catedral, se encuentra el Palacio de Arias Gonzalo. En este palacio del siglo XI, bajo la tutela de su dueño y junto con el Cid, se criaron los hijos de Fernando I, los infantes de León y de Castilla.

Su importancia además radica, en ser uno de los pocos edificios civiles de estilo románico que se conservan en España.

A muy pocos metros, se encuentra la calle del Troncoso.

Calle del Troncoso

Es una de las calles más estrechas y antiguas de la ciudad que se encuentra cercana a la catedral.

En la Semana Santa zamorana, uno de los mejores puntos donde disfrutar de las procesiones. Desde esta calle accedemos al Mirador del Troncoso.

El mirador del Troncoso

Desde este punto podemos ver unas hermosas vistas del Río Duero y su Puente de Piedra del siglo XII. Además, guarda una sorpresa: el rincón de la poesia.

A menos de cinco minutos caminando, se encuentra una de las joyas románicas de la ciudad.

Iglesia de Santa Maria de la Magdalena

Se trata de un sencillo templo románico del siglo XII. En su interior llama la atención la ausencia de retablos y la tumba de la que se cree, es Doña Urraca de Portugal, primera esposa de Fernando II.

En el exterior, lo más llamativo quizá sea las arquivoltas que decoran la portada meridional.

Desde este templo, nos vamos a la Plaza de Viriato por una de las calles más bonitas de nuestro país.

Rúa de los Francos

Se trata de la céntrica calle que une la mayoría de los lugares de interés en el centro de Zamora. Hay que recorrerla si se quiere llegar hasta la plaza de Viriato.

Plaza de Viriato

Esta plaza debe su nombre a una escultura de Eduardo Barrón dedicada a Viriato.

Recordemos que Viriato fue un lider lusitano, que hizo frente a la expansión del imperio romano en la península ibérica.

En la Plaza de Viriato encontramos el Museo Etnográfico, la escultura de Viriato y el Parador de Zamora.

Parador de Zamora

Se trata de un palacio de estilo renacentista construido en el siglo XV que conserva grandes detalles y decoración de la época. Lo más destacable es el patio, realmente digno de visitar.

Cruzamos la plaza por uno de sus laterales.

Iglesia de Santa Maria la Nueva

Por una esquina de la Plaza de Viriato, concretamente la del Museo Etnográfico, se llega a esta iglesia románica.

Su construcción data el siglo XI y fue destruida por un incendio en el siglo XII de un motín (motín de la trucha) del pueblo contra la nobleza.

Ponemos rumbo a la Plaza Mayor, a la que llegamos en un par de minutos por la calle del Corral Pintado.

Plaza Mayor

Se trata de una plaza rectangular donde encontramos a Merlú y la iglesia de San Juan de Puerta Nueva.

También encontramos otros edificios como el antiguo ayuntamiento (hoy policía local) y el actual consistorio.

Iglesia de San Juan y Merlú

Esta iglesia se empezó a construir hacia el siglo XII pero no fue terminada hasta el siglo XIV.

De toda la edificación destacan dos detalles importantes: el rosetón en su fachada norte y la decoración de su portada sur.

Cabe destacar el monumento al Merlú, símbolo de la Semana Santa de Zamora.

Salimos de la Plaza Mayor por la esquina opuesta por la que accedemos hasta llegar a la calle Balborraz.

Calle Balborraz

Sin duda, una de las calles más fotografiadas de la ciudad de Zamora. Tal vez su nombre no te suene pero su colorido lo has visto, seguramente, más de una vez.

Por la calle Renova y posteriormente San Torcuato, llegamos al Palacio de los Momos.

Palacio de los Momos

De estilo gótico isabelino, actualmente es el Palacio de Justicia.

Fue abandonado en la época de Carlos II y tras estar en estado de ruina, sólo pudo salvarse la fachada.

Muy cerquita de este punto, nos desviamos a la Plaza de la Constitución para visitar la Iglesia de Santiago el Burgo.

Iglesia de Santiago el Burgo

Se trata de una iglesia románica cuya construcción tuvo lugar entre los siglos XII y XIII de los que destacan el rosetón y los dos pórticos de entrada.

Desde aquí, retomamos la calle San Torcuato para llegar a nuestro próximo punto.

Iglesia de San Torcuato

En la calle San Torcuato destaca una enorme y sobria fachada, la de la Iglesia del mismo nombre.

En su interior, digno de visitar, destaca un precioso retablo barroco.

Zona de Tapas en Zamora

Entre las calles Santa Clara y San Torcuato se encuentran parte de los mejores lugares donde picotear algo en Zamora.

No descubrimos nada nuevo si te hablamos de las patatas bravas y los calamares del Bar Caballero, pero hay mucho más y te animamos a descubrirlo.

Desde esta parte de la ciudad, damos la vuelta con la intención de llegar hasta las aceñas, situadas en el Río Duero.

Para llegar de nuevo a la Plaza de Viriato, caminaremos por la calle Ramos Carrión.

Librería Semuret

Paseando cerca del Teatro, nos llamó la atención una librería de las de siempre.

Pudimos comprar algún libro de fotografía, pues tiene muchos y variados. También tiene un montón de libros y guías de viaje.

Teatro Ramos Carrión

El Teatro Ramos Carrión es un edificio modernista de gran belleza del arquitecto Francisco Ferriol. El propio teatro da nombre a la calle en que está situado.

Desde la Plaza de Viriato, pasado el Parador de Turismo, cogeremos la calle Claudio Moyano.

Cuesta de San Cipriano e Iglesia de San Cipriano

Llegamos hasta la Iglesia de San Cipriano, construida en el siglo XI. Se trata de un templo románico con el techo de madera, sencilla pero muy bonita.

Esta es una de las zonas con más historia de Zamora. Decidimos bajar por la Cuesta de San Cipriano.

Desde abajo, la iglesia, con su tejado de pizarra, se ve realmente bonita.

Plaza de Santa Lucía

Quizá sea una de las plazas más bonitas de la ciudad de Zamora. En esta plaza encontramos la iglesia de Santa Lucía, el mirador de San Cipriano y el Palacio del Cordón.

Desde esta plaza, accedemos al paseo que va paralelo al río hasta la aceña.

Puente de Piedra de Zamora

Si hay un lugar icónico en Zamora, además del castillo y la catedral, ese es el puente sobre el río Duero. Construido en el siglo XII, durante muchos siglos fue el único puente que cruzaba el río.

Aceñas de Olivares

Llamadas La Primera, La Manca y La Rubisca, constituyeron la primera industria de la ciudad de Zamora. Estuvieron activas hasta la desamortización de Mendizábal.

Son visitables y además su entrada es gratuita. En ellas se explica la importancia de las corrientes de agua en este tipo de construcciones.

Nuestra visita a Zamora termina aquí, pero esta ciudad tiene mucho más.

Te animamos a descubrirla, a recorrerla y a disfrutarla. También te invitamos a que recorras Toro u otros lugares de la provincia, pues ésta, tiene mucho que ofrecerte.

6 comentarios sobre “Zamora, que ver a orillas del Duero

    1. La verdad es que Zamora es una ciudad increíble con un montón de lugares que conocer, tranquila y agradable. También hay que destacar la provincia con lugares destacados como Toro o las provincias de Aliste o Sayago. Un abrazo y gracias por tu comentario.

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